viernes, 25 de septiembre de 2026

Profecía diabólica/El mal

 


(The Evil, Gus Trikonis, 1978)

   Esta película es un ejemplo clásico del cine de "casas embrujadas" con tintes sobrenaturales de finales de los 70. La trama es simple: un psicólogo convence a su esposa para que le acompañe a restaurar una casona antigua y en ruinas que él quiere convertir en un centro de rehabilitación para jóvenes. El problema surge cuando descubren que la casa no solo tiene historia, sino que es la puerta física al infierno.

   A diferencia de películas más refinadas de casas encantadas, The Evil es sucia y claustrofóbica. El diseño de la casa es laberíntico, y la película juega muy bien con la idea de que los personajes están atrapados no solo físicamente, sino espiritualmente.

   Si bien es de 1978 y tiene sus limitaciones, hay algunos momentos de horror corporal y trucos visuales que funcionan sorprendentemente bien para la época, especialmente en lo relativo a la transformación del entorno.

   El clímax es pura psicodelia de los 70. Para algunos, es un final memorable y creativo; para otros, es un caos visual que no termina de cerrar todas las tramas que abrió.

   No es una obra maestra del género, pero es disfrutable como pieza de serie B de lujo. Tiene una personalidad propia muy marcada: es oscura, tiene un reparto excelente para su nivel de producción y una premisa que, aunque sencilla, se ejecuta con una convicción que pocas películas de su estilo logran hoy en día.


viernes, 18 de septiembre de 2026

¡Muy pronto la presentación!!


Ya disponible para la venta,




   Eduardo reconoce ahora que, cuando compró la casa, el lugar no gritaba "peligro"; aullaba una advertencia que no quiso ver. El aire mismo alrededor de la fachada parecía vibrar con una hostilidad, una frecuencia que te erizaba los vellos de la nuca. Pero el precio era un insulto para el mercado inmobiliario. Fue una de esas gangas que actúan como un parásito, nublándote el juicio con la promesa de una riqueza fácil. No lo pensó dos veces; se metió de lleno, devorado por la ambición y el deseo de poder pasarla bien, al menos por un tiempo.


(Fragmento)






martes, 15 de septiembre de 2026

Dario Argento: An Eye for Horror (2000)

 


   Dirigido por Leon Ferguson, Dario Argento: An Eye for Horror es un documental que examina la carrera del legendario cineasta italiano Dario Argento, cuya visión única y estilizada ha definido el terror y el giallo. Lejos de las convenciones del mainstream, Argento ha construido una filmografía personal y audaz, marcada por su obsesión con el color, la música y la violencia estética.

   Uno de los aspectos más fascinantes del documental es cómo resalta la independencia creativa de Argento, su compromiso con una mirada propia y su resistencia a las normas comerciales. A lo largo de su trayectoria, ha sido un artista que ha priorizado la expresión sobre la popularidad, lo que le ha valido tanto elogios como críticas.

   Sin embargo, el documental también aborda las controversias en torno a su tratamiento de los personajes femeninos. A lo largo de su obra, ha sido cuestionado por la representación de la mujer, muchas veces envuelta en narrativas violentas o inquietantes. Esta dimensión de su cine sigue generando debate, y el documental no evade esta discusión, sino que la sitúa en el contexto de su estilo y visión artística.

   En definitiva, An Eye for Horror es un análisis revelador de un cineasta que ha dejado una marca imborrable en el cine de terror, ofreciendo una mirada profunda a su legado, su independencia creativa y los debates que su trabajo ha suscitado

Congo

 


(Congo, Frank Marshall, 1995),

   Película de aventuras basada en la novela de Michael Crichton. Aunque en su momento fue recibida con críticas mixtas, sigue siendo un entretenimiento sólido que combina acción, ciencia ficción y una exploración de temas relevantes como la avidez de poder, las telecomunicaciones y la corrupción en países subdesarrollados.

   La historia sigue a un grupo de exploradores que viajan al Congo en busca de una ciudad perdida y un raro diamante azul con aplicaciones tecnológicas avanzadas. En el camino, se enfrentan a desafíos naturales, conflictos humanos y una amenaza inesperada en forma de gorilas agresivos. La película mezcla elementos de thriller tecnológico con la clásica aventura selvática, lo que la convierte en una experiencia entretenida. Puede ser exagerada y fantasiosa, pero muy disfrutable.

  En su elenco se lucen Tim Curry, Ernie Hudson, Laura Linney, Dylan Walsh y Bruce Campbell.

  Ideal para un sábado a la tarde con mate y bizcochos.

 


viernes, 11 de septiembre de 2026

viernes, 4 de septiembre de 2026

La llamada del violín

 


Bajo el azote inclemente de la tormenta, la muchacha alzó su violín con una calma inusitada y caminó hacia el borde mismo de la costa. A sus pies, el mar bramaba con una furia oscura, golpeando los acantilados como una bestia ciega e intimidante.

   Se detuvo, con la mirada perdida en un horizonte donde el cielo y el agua se fundían en una sola negra espesura. El viento sacudía sus cabellos con rabia, sin importarle, comenzó a desgranar una melodía antiquísima, un canto lúgubre y cortante que parecía rasgar el mismo tejido del aire.

   No era música para apaciguar la noche. Era una llamada ancestral, la bienvenida precisa para aquellos que habían dormido demasiado tiempo en el fondo insondable del abismo... y cuyos ojos, por fin, comenzaban a abrirse en la oscuridad.


FDL 2026

jueves, 27 de agosto de 2026

Frutas prohibidas

 


(Forbidden Fruits, Meredith Alloway, 2026),

Basándose en una obra teatral, la película es una particular historia de terror cómico, satírico, con ocultismo suburbano y dinámicas tóxicas. La película camina sobre una delgada línea entre el pop, la moda y algo de caos sangriento.

   Todo ocurre dentro de un centro comercial. Allí, una empleada llamada Apple (Lili Reinhart) dirige en secreto una especie de secta de brujas modernas en el sótano junto a sus compañeras Cherry (Victoria Pedretti) y Fig (Alexandra Shipp). Todo se desestabiliza cuando Pumpkin (Lola Tung), una nueva trabajadora proveniente del puesto de pretzels del patio de comidas, ingresa al grupo y comienza a desafiar la falsa hermandad que estas mujeres han construido, desencadenando una espiral donde los celos se mezclan y todo empieza a desmoronarse.

   El mayor atractivo es su elenco principal y su estética visual, pero su tono irregular que duda entre ser una comedia, un policial o una historia de venganza, hacen que el producto final baje varios puntos. 

   No me convenció.


Corrupción/La cara de la corrupción

 


(Corruption, Robert Hartford-Davis, 1968)

   Una de las propuestas más sórdidas, crueles y olvidadas del cine de terror británico de finales de los sesenta. En una época en la que la Hammer comenzaba a teñir sus monstruos góticos de colores más vivos y a inyectarles altas dosis de sensualidad, Corruption optó por un camino mucho más oscuro, crudo y cercano a un thriller de explotación criminal.

   La trama sigue al prestigioso cirujano plástico Sir John Rowan (Peter Cushing). Durante una sesión fotográfica, su prometida sufre un terrible accidente que le desfigura la mitad del rostro, provocándole un trauma severo que amenaza con destruir la relación. Consumido por la culpa y por una obsesión enfermiza, Rowan se adentra en una espiral criminal: comienza a asesinar a mujeres jóvenes para extraerles las glándulas pituitarias y los tejidos faciales sanos, intentando realizar injertos experimentales que devuelvan la belleza a su amada.

   Sorprende la actuación de Peter Cushing, encarnando a un cirujano desesperado que cae en una depravación moral increíble, aportando una vulnerabilidad trágica y una desesperación creciente que evitan que el personaje se convierta en un simple villano de cartón.

   A diferencia de las producciones más estilizadas de su época, la película no tiene miedo de ser desagradable. El terror aquí no viene de lo sobrenatural, sino de la fría y clínica perversión de la ciencia médica al servicio de la locura y el egoísmo. La película toma demasiados elementos de Los ojos sin rostro (Les yeux sans visage, 1960) de Georges Franju, replicando la premisa del doctor obsesionado con los injertos faciales y el martirio de las jóvenes víctimas.

   Corruption no es una película perfecta, y su violencia explícita para los estándares del año en que se estrenó le valió en su momento críticas feroces. Lamentablemente, la irrupción de ciertos personajes y de añadir complicaciones a la pareja principal, ocasionan un giro no muy afortunado en la trama, llegando a un final estrambótico, alejado de lo que se veía en pantalla.

   Infaltable para seguidores de Cushing y del terror de otra época.


viernes, 14 de agosto de 2026

Inmaculada

 


(Immaculate, Michael Mohan, 2024)

Inmaculada es la prueba de que Sydney Sweeney no es solo una de las chicas del momento, sino una actriz a tener en cuenta. No solo protagoniza este descenso a los infiernos, sino que también la produce, rescatando un guion que audicionó años atrás y que se sentía perdido.

   Dirigida por Michael Mohan, la película nos transporta a un convento italiano que parece sacado de una pesadilla gótica clásica. Aunque empieza como una historia de terror religioso convencional, termina convirtiéndose en algo mucho más perturbador.

   Cecilia (Sydney Sweeney), una joven novicia estadounidense con una fe inquebrantable, viaja a un remoto y hermoso convento en la campiña italiana. Lo que comienza como una cálida bienvenida por parte del Padre Sal Tedeschi (Álvaro Morte) se torna oscuro cuando Cecilia descubre que está embarazada de forma "milagrosa". Mientras el convento la venera como la nueva Virgen María, ella empieza a sospechar que el origen de su gestación no es divino, sino algo mucho más siniestro y terrenal.  

   Inmaculada es una película que sabe lo que es. No intenta reinventar el cine de terror religioso, pero sí lo empuja hacia límites más violentos y explícitos de lo que estamos acostumbrados en el cine comercial actual.

   Interesante propuesta para los fans del terror que buscan algo más que sombras en la oscuridad. Una película valiente que se apoya totalmente en una protagonista entregada al cien por ciento.


Y se viene una nueva antología...

 El terror viene en paquete chico...





martes, 11 de agosto de 2026

Dry The Rain---Secar la lluvia

 


Se está haciendo más frío

Y cada día más oscuro

Y todas las flores de color rojo sangre

giran lentamente al gris.

 

Necesitamos un poco de viento

Para soplar las nubes de distancia

necesitamos un sol para secar la lluvia

Tenemos que romper la cadena de ayer

Necesitamos una tormenta para matar el dolor.

 

No me acuerdo

Nada más que un acorde menor

Todavía hay algunas brasas

De que el fuego te adoraba.

 

Necesitamos un poco de viento

Para soplar las nubes de distancia

necesitamos un sol para secar la lluvia

Tenemos que romper la cadena de ayer

Necesitamos una tormenta para matar el dolor

 

Necesitamos un poco de viento

Para soplar las nubes de distancia

Lo necesitamos hoy en día

Lo necesitamos hoy en día

Necesitamos un sol

Para secar la lluvia

Para matar el dolor

 

Y cuando los truenos abran el infierno

Caminando por el borde del adiós

Te cortaría la mano para no soltarte jamás

Es este el final, el clímax del show?

 

Necesitamos un poco de viento

Para soplar las nubes de distancia

Lo necesitamos hoy en día

Lo necesitamos hoy en día

Necesitamos un sol

Para secar la lluvia

Para matar el dolor

Para matar el dolor

 

                                                               Lord of the Lost

La Carne del Abismo

 


El ídolo de obsidiana palpitaba en la penumbra del sótano. No era piedra, sino carne comprimida por eones de abismo. Al rozar su superficie, mis dedos se fundieron con la negrura viscosa. Ya no distinguía dónde terminaba mi piel y dónde comenzaba la blasfemia. Escuché el llamado de los antiguos, un susurro que devoró mi cordura mientras el mundo se desmoronaba.


lunes, 10 de agosto de 2026

Zardoz


 

(Zardoz, John Boorman, 1974)

   Una de las cumbres de la ciencia ficción lisérgica, ambiciosa y absolutamente desquiciada de los años 70. Es una película que desafía cualquier intento de clasificación racional: un cruce bizarro entre filosofía pulp, fantasía postapocalíptica, crítica social y estética de peplum con taparrabos.

    La trama nos dice que en un futuro distante (el año 2293), la Tierra está dividida. Por un lado, están los Brutales, una masa empobrecida que vive en tierras baldías dedicada a la agricultura y a la guerra. Por el otro están los Eternos, una élite intelectual que vive en El Vortex, un edén protegido donde han conquistado la muerte, pero a cambio se han vuelto apáticos, estériles y hastiados de la propia existencia.

   El culto de los Brutales gira en torno a Zardoz, una gigantesca cabeza de piedra voladora que les proporciona armas a cambio de grano. El protagonista es Zed (Sean Connery), un exterminador del grupo de los brutales, que logra infiltrarse en el Vortex, desencadenando una crisis existencial y biológica en el utópico mundo de los inmortales.

   Zardoz es una explosión de ideas complejas sobre la inmortalidad, el tedio, la tecnología, el patriarcado y el ciclo de la vida.

   El mayor problema es que la película sufre de una densidad filosófica a veces abrumadora, y es un monumento al cine de autor desatado. Es una obra imperfecta, caótica y visualmente inolvidable que o bien se ama por su absoluta falta de vergüenza y su riqueza temática, o bien se odia por su pretenciosidad bizarra. No hay término medio. Es una rareza imprescindible para entender el momento en que los estudios de Hollywood les dieron carta blanca a los directores para hacer locuras monumentales, que algunas veces salieron bien, y en otras no tanto.

   A pesar de sus vaivenes, la considero de visión obligatoria.    

Yummy/Clínica zombie

 


(Yummy, Lars Damoiseaux, Bélgica, 2019)

    Ambientada íntegramente en una clínica de cirugía estética decadente en Europa del Este, la película es una montaña rusa tan divertida como caótica, cuya principal característica es precisamente su irregularidad tonal.

   La historia sigue a un joven que acompaña a su novia y a su suegra a una clínica clandestina para someterse a una operación de reducción de pechos. Sin embargo, mientras deambula por los pasillos del hospital, descubre accidentalmente que se está llevando a cabo un tratamiento experimental de rejuvenecimiento con células madre. El experimento sale mal, desata una epidemia zombi y convierte el edificio en un matadero flotante de fluidos y vísceras.

   Los efectos prácticos son abundantes, viscosos y exagerados. Hay muertes creativas y secuencias de destrucción corporal que rinden homenaje explícito al cine de Sam Raimi o Peter Jackson.

   La gran debilidad de la película es que no sabe muy bien hacia dónde va. A veces intenta inyectar momentos de tensión o drama familiar que se sienten completamente fuera de lugar en una comedia negra, splatter de este calibre, y con chistes sexuales bastantes grotescos, y los momentos de terror, que son pocos, no están bien logrados. Esos bajones de ritmo atentan contra el producto final.

   Para que el gore funcione en una comedia de terror, a veces necesitas personajes con los que empatizar o al menos disfrutar viendo sufrir. Aquí, muchos de los secundarios caen en el cliché más plano, lo que hace que algunas subtramas se sientan repetitivas y estiren chistes que ya se hicieron y se pierde la gracia.

   Yummy es un pasatiempo salvaje, imperfecto, no es una obra maestra del género ni reinventa la rueda del cine de zombis, pero funciona como una fiesta de Halloween sangrienta para ver con amigos y cero pretensiones. Cero pretensiones. 


martes, 28 de julio de 2026

La Frecuencia de los Hambrientos

 


   El resonador zumbó, desgarrando la membrana de nuestra realidad. De pronto, el aire se pobló de formas translúcidas y parásitos amorfos que orbitaban mi habitación. Eran depredadores de una frecuencia prohibida, observándome con hambre infinita. Al intentar apagar la máquina, vi cómo una de esas entidades se materializaba frente a mí, preparándose para reclamar el trozo de carne que soy.


FDL 2026


lunes, 20 de julio de 2026

Mother Mary

 


(Mother Mary, David Lowery, 2026)

   La película narra la historia de una famosa estrella del pop y su compleja relación con una prestigiosa diseñadora de moda. Pero, bajo la superficie de este drama humano, late una extraña corriente de ficción introspectiva y horror existencial que hace que la cinta se fracture constantemente.

   La misma es una montaña rusa emocional. Salta de un drama musical íntimo y sutil a secuencias de surrealismo puro que rozan el body-horror con algo de terror religioso. Para muchos espectadores, este cambio de registro resulta desconcertante; la cinta se siente como tres películas diferentes que intentan ocupar el mismo espacio al mismo tiempo.

   El caos narrativo funciona como una herramienta de inmersión que confunde. El montaje es agresivo, a veces rompe la continuidad temporal o emocional, obligándonos a sentir la misma desorientación que sufren sus protagonistas, atrapadas en el ojo del huracán de la fama y la presión creativa.

   Visualmente es impecable, pero se siente sobrecargada de metáforas, pretenciosa y por momentos parece una obra de teatro escrita para dos personajes.

   Los números musicales constituyen uno de los aspectos destacados de la película y tienen gran factura, aunque las referencias religiosas puedan parecer desmedidas en una historia que no termina de cerrar y a la que le parecen sobrar muchos minutos.  

   Una producción interesante, pero para ver con reservas. No es para todos los públicos.  

 


viernes, 17 de julio de 2026

Brainscan/Mente Asesina

 


(Brainscan, John Flynn, 1994)

   La historia sigue a Michael (Edward Furlong), un adolescente solitario, fanático del terror y los videojuegos, que prueba un nuevo juego interactivo llamado "Brainscan". El juego promete una experiencia de realidad virtual inmersiva y terrorífica, pero el problema comienza cuando los crímenes que Michael comete dentro del juego empiezan a suceder en la vida real.

   Brainscan es una película que solo un amante del cine de los 90 podría amar. No es una obra maestra del suspenso, ni del terror, y sus efectos de realidad virtual no han resistido el paso del tiempo, pero tiene un encanto nostálgico innegable. Es una crítica (a veces inconsciente) sobre cómo la tecnología empezaba a aislar a los jóvenes, envuelta en un envoltorio de cine de terror de videoclub.

   El film, que duda entre ser comedia, terror tecnológico o thriller adolescente, es ruidosa, un poco tonta, pero disfrutable si se ve con la actitud correcta: la de alguien que quiere recordar cuando los videojuegos eran algo peligroso y desconocido.

  El villano de la película, una creación digital que cobra vida para atormentar a Michael, es una mezcla descarada entre Freddy Krueger y un presentador de MTV. Es un personaje exagerado, sarcástico y mordaz, puede resultar a veces irritante.

   Una curiosidad para ver sin muchas pretensiones.  


miércoles, 15 de julio de 2026

Tarde de Lecturas

 Muy agradecido a Editorial Inquietantes por la invitación,























miércoles, 8 de julio de 2026

Las cintas de Norliss

 


(The Norliss Tapes, Dan Curtis, 1973)

   Pieza fundamental para cualquier estudioso del horror televisivo de los años 70. Originalmente concebida como el piloto de una serie que nunca llegó a despegar, funciona como un largometraje independiente que captura a la perfección esa atmósfera de misterio paranormal que caracterizó a la época.

   La película utiliza una estructura narrativa muy efectiva: David Norliss, un escritor de temas ocultos desaparece sin dejar rastro. Lo único que queda de él son una serie de cintas de audio que narran su investigación sobre un caso reciente que involucra a una viuda, un escultor y el inquietante resurgir de un muerto con sed de venganza.

   Dan Curtis era un maestro en convertir decorados televisivos limitados en espacios cargados de amenaza. La película es sombría, seria y se toma su propia mitología sobrenatural muy en serio, lo que ayuda a que el espectador también lo haga.

   A diferencia de otras producciones de la época que se refugiaban en castillos, The Norliss Tapes traslada el horror a un entorno contemporáneo de los años 70. Los muebles modernos, las grabadoras de cinta y los coches de la época actúan como un anclaje que hace que lo sobrenatural se sienta más intrusivo y perturbador.

   Roy Thinnes aporta una intensidad contenida y un aire de investigador obsesivo que vende la premisa. Es fácil creer que este hombre ha visto cosas que romperían la mente de una persona normal.

   Al ser un producto pensado para la televisión, el ritmo es lento y pausado. No esperen sobresaltos constantes; es un horror que se cuece a fuego muy lento.

   Una joya oculta del horror televisivo, obligatoria para quienes disfrutan de los misterios sobrenaturales de corte detectivesco y la estética de los 70.


viernes, 3 de julio de 2026

Profanación

 


(Fasandræberne, Mikkel Nørgaard,  2014)

   Esta producción tiene la difícil tarea de superar el impacto de la primera, Misericordia. Si bien esta era un estudio sobre el aislamiento y el trauma individual, Profanación expande el universo del Departamento Q hacia el territorio del thriller político y social, demostrando que el frío de Dinamarca esconde demasiados secretos.

   La trama nos lleva a un caso de hace veinte años: el brutal asesinato de dos gemelos en una cabaña remota. Aunque un hombre confesó y el caso se cerró, el padre de las víctimas se suicida tras entregarle a Carl Mørck una serie de documentos que apuntan a que los verdaderos culpables —jóvenes pertenecientes a la élite social danesa de la época— quedaron impunes.

   Mientras que Misericordia era un rompecabezas más íntimo, Profanación se siente más grande y ambiciosa. El conflicto entre la justicia y el poder de las clases altas añade una capa de indignación que hace que el espectador se involucre emocionalmente mucho más en la investigación.

    A diferencia de la primera película, aquí los antagonistas no son locos solitarios, sino depredadores sociales protegidos por el sistema. Esto genera una sensación de impotencia muy efectiva y un tono de thriller de venganza que funciona a la perfección.

   La película no escatima en crudeza. El nivel de violencia es más directo que en la anterior, lo que puede resultar difícil de digerir para algunos espectadores.

  Imprescindible si te gustó la primera; más oscura, más valiente y mucho más satisfactoria en su resolución.