viernes, 14 de agosto de 2026

Inmaculada

 


(Immaculate, Michael Mohan, 2024)

Inmaculada es la prueba de que Sydney Sweeney no es solo una de las chicas del momento, sino una actriz a tener en cuenta. No solo protagoniza este descenso a los infiernos, sino que también la produce, rescatando un guion que audicionó años atrás y que se sentía perdido.

   Dirigida por Michael Mohan, la película nos transporta a un convento italiano que parece sacado de una pesadilla gótica clásica. Aunque empieza como una historia de terror religioso convencional, termina convirtiéndose en algo mucho más perturbador.

   Cecilia (Sydney Sweeney), una joven novicia estadounidense con una fe inquebrantable, viaja a un remoto y hermoso convento en la campiña italiana. Lo que comienza como una cálida bienvenida por parte del Padre Sal Tedeschi (Álvaro Morte) se torna oscuro cuando Cecilia descubre que está embarazada de forma "milagrosa". Mientras el convento la venera como la nueva Virgen María, ella empieza a sospechar que el origen de su gestación no es divino, sino algo mucho más siniestro y terrenal.  

   Inmaculada es una película que sabe lo que es. No intenta reinventar el cine de terror religioso, pero sí lo empuja hacia límites más violentos y explícitos de lo que estamos acostumbrados en el cine comercial actual.

   Interesante propuesta para los fans del terror que buscan algo más que sombras en la oscuridad. Una película valiente que se apoya totalmente en una protagonista entregada al cien por ciento.


No hay comentarios:

Publicar un comentario