martes, 28 de julio de 2026

La Frecuencia de los Hambrientos

 


   El resonador zumbó, desgarrando la membrana de nuestra realidad. De pronto, el aire se pobló de formas translúcidas y parásitos amorfos que orbitaban mi habitación. Eran depredadores de una frecuencia prohibida, observándome con hambre infinita. Al intentar apagar la máquina, vi cómo una de esas entidades se materializaba frente a mí, preparándose para reclamar el trozo de carne que soy.


FDL 2026


lunes, 20 de julio de 2026

Mother Mary

 


(Mother Mary, David Lowery, 2026)

   La película narra la historia de una famosa estrella del pop y su compleja relación con una prestigiosa diseñadora de moda. Pero, bajo la superficie de este drama humano, late una extraña corriente de ficción introspectiva y horror existencial que hace que la cinta se fracture constantemente.

   La misma es una montaña rusa emocional. Salta de un drama musical íntimo y sutil a secuencias de surrealismo puro que rozan el body-horror con algo de terror religioso. Para muchos espectadores, este cambio de registro resulta desconcertante; la cinta se siente como tres películas diferentes que intentan ocupar el mismo espacio al mismo tiempo.

   El caos narrativo funciona como una herramienta de inmersión que confunde. El montaje es agresivo, a veces rompe la continuidad temporal o emocional, obligándonos a sentir la misma desorientación que sufren sus protagonistas, atrapadas en el ojo del huracán de la fama y la presión creativa.

   Visualmente es impecable, pero se siente sobrecargada de metáforas, pretenciosa y por momentos parece una obra de teatro escrita para dos personajes.

   Los números musicales constituyen uno de los aspectos destacados de la película y tienen gran factura, aunque las referencias religiosas puedan parecer desmedidas en una historia que no termina de cerrar y a la que le parecen sobrar muchos minutos.  

   Una producción interesante, pero para ver con reservas. No es para todos los públicos.  

 


viernes, 17 de julio de 2026

Brainscan/Mente Asesina

 


(Brainscan, John Flynn, 1994)

   La historia sigue a Michael (Edward Furlong), un adolescente solitario, fanático del terror y los videojuegos, que prueba un nuevo juego interactivo llamado "Brainscan". El juego promete una experiencia de realidad virtual inmersiva y terrorífica, pero el problema comienza cuando los crímenes que Michael comete dentro del juego empiezan a suceder en la vida real.

   Brainscan es una película que solo un amante del cine de los 90 podría amar. No es una obra maestra del suspenso, ni del terror, y sus efectos de realidad virtual no han resistido el paso del tiempo, pero tiene un encanto nostálgico innegable. Es una crítica (a veces inconsciente) sobre cómo la tecnología empezaba a aislar a los jóvenes, envuelta en un envoltorio de cine de terror de videoclub.

   El film, que duda entre ser comedia, terror tecnológico o thriller adolescente, es ruidosa, un poco tonta, pero disfrutable si se ve con la actitud correcta: la de alguien que quiere recordar cuando los videojuegos eran algo peligroso y desconocido.

  El villano de la película, una creación digital que cobra vida para atormentar a Michael, es una mezcla descarada entre Freddy Krueger y un presentador de MTV. Es un personaje exagerado, sarcástico y mordaz, puede resultar a veces irritante.

   Una curiosidad para ver sin muchas pretensiones.  


miércoles, 15 de julio de 2026

Tarde de Lecturas

 Muy agradecido a Editorial Inquietantes por la invitación,























miércoles, 8 de julio de 2026

Las cintas de Norliss

 


(The Norliss Tapes, Dan Curtis, 1973)

   Pieza fundamental para cualquier estudioso del horror televisivo de los años 70. Originalmente concebida como el piloto de una serie que nunca llegó a despegar, funciona como un largometraje independiente que captura a la perfección esa atmósfera de misterio paranormal que caracterizó a la época.

   La película utiliza una estructura narrativa muy efectiva: David Norliss, un escritor de temas ocultos desaparece sin dejar rastro. Lo único que queda de él son una serie de cintas de audio que narran su investigación sobre un caso reciente que involucra a una viuda, un escultor y el inquietante resurgir de un muerto con sed de venganza.

   Dan Curtis era un maestro en convertir decorados televisivos limitados en espacios cargados de amenaza. La película es sombría, seria y se toma su propia mitología sobrenatural muy en serio, lo que ayuda a que el espectador también lo haga.

   A diferencia de otras producciones de la época que se refugiaban en castillos, The Norliss Tapes traslada el horror a un entorno contemporáneo de los años 70. Los muebles modernos, las grabadoras de cinta y los coches de la época actúan como un anclaje que hace que lo sobrenatural se sienta más intrusivo y perturbador.

   Roy Thinnes aporta una intensidad contenida y un aire de investigador obsesivo que vende la premisa. Es fácil creer que este hombre ha visto cosas que romperían la mente de una persona normal.

   Al ser un producto pensado para la televisión, el ritmo es lento y pausado. No esperen sobresaltos constantes; es un horror que se cuece a fuego muy lento.

   Una joya oculta del horror televisivo, obligatoria para quienes disfrutan de los misterios sobrenaturales de corte detectivesco y la estética de los 70.


viernes, 3 de julio de 2026

Profanación

 


(Fasandræberne, Mikkel Nørgaard 2014)

   Esta producción tiene la difícil tarea de superar el impacto de la primera, Misericordia. Si bien esta era un estudio sobre el aislamiento y el trauma individual, Profanación expande el universo del Departamento Q hacia el territorio del thriller político y social, demostrando que el frío de Dinamarca esconde demasiados secretos.

   La trama nos lleva a un caso de hace veinte años: el brutal asesinato de dos gemelos en una cabaña remota. Aunque un hombre confesó y el caso se cerró, el padre de las víctimas se suicida tras entregarle a Carl Mørck una serie de documentos que apuntan a que los verdaderos culpables —jóvenes pertenecientes a la élite social danesa de la época— quedaron impunes.

   Mientras que Misericordia era un rompecabezas más íntimo, Profanación se siente más grande y ambiciosa. El conflicto entre la justicia y el poder de las clases altas añade una capa de indignación que hace que el espectador se involucre emocionalmente mucho más en la investigación.

    A diferencia de la primera película, aquí los antagonistas no son locos solitarios, sino depredadores sociales protegidos por el sistema. Esto genera una sensación de impotencia muy efectiva y un tono de thriller de venganza que funciona a la perfección.

   La película no escatima en crudeza. El nivel de violencia es más directo que en la anterior, lo que puede resultar difícil de digerir para algunos espectadores.

  Imprescindible si te gustó la primera; más oscura, más valiente y mucho más satisfactoria en su resolución.


Cosas del invierno

 


Proverbio

 


viernes, 19 de junio de 2026

Las Mutaciones

 


(The Mutations/ The Freakmaker, Jack Cardiff, UK, 1974),

   Es una producción que se sitúa en la frontera entre la ciencia ficción macabra y el drama de explotación más sórdido. La trama sigue al profesor Nolter (Donald Pleasence), un científico obsesionado con la idea de que la humanidad puede evolucionar mediante la integración de ADN vegetal. Para llevar a cabo sus experimentos, el doctor utiliza como sujetos de prueba a jóvenes estudiantes, a quienes transforma en criaturas aberrantes con la ayuda de los peculiares integrantes de un circo de fenómenos (freaks).

   Si bien la intención es aterradora, el maquillaje de los hombres-planta (con esas verrugas y texturas de látex) hoy en día resulta un tanto cómico. Se nota el esfuerzo, pero el resultado final roza lo risible en lugar de lo terrorífico.

  La película dedica mucho tiempo a las dinámicas internas del circo, y la relación que mantienen los jóvenes estudiantes, y que a veces, se sienten desconectadas del horror central. Es un filme que tarda en arrancar y que requiere paciencia por parte del espectador.

Es una obra que se disfruta principalmente por su atmósfera y por el elenco: Pleasence brilla en su papel y Tom Baker pone el cuerpo de muy buena manera a la siniestra figura de Lynch. Sin embargo, la historia resulta bastante convencional y está poco lograda.  

   Un visionado obligado para seguidores del cine B, los freaks, y de la scream queen Julie Ege. 



martes, 9 de junio de 2026

Ataque zombie, estación Gangnam

 


(Gangnam Zombie, Soo Sung Lee, Corea, 2023)

   Tras el fenómeno global de Train a Busan, este film intenta seguir bebiendo del género a cualquier precio. Lamentablemente, es una producción que se queda a medio camino en todo lo que intenta.

   La premisa suena prometedora: un brote de zombis en un lujoso edificio de oficinas en el distrito de Gangnam, Seúl. Sin embargo, lo que promete ser una crítica social sobre la vida corporativa o una película de acción frenética, termina siendo un ejercicio de bajo presupuesto que apenas logra sostener la atención.

   La película ocurre casi exclusivamente dentro de un edificio de oficinas dentro de un shopping. Aunque esto puede crear una atmósfera claustrofóbica, aquí se siente más como una limitación presupuestaria.    Los pasillos y oficinas se vuelven repetitivos y la falta de extras hace que el apocalipsis se sienta más como una pequeña riña de oficina que como un fin del mundo.

   Sus personajes arquetípicos, no generan mucha empatía: Tenemos al protagonista valiente, a la mujer fuerte y al jefe insoportable y acosador; el compañero tonto, la señora rica muy mala, y líder contaminado que aparece por sin lógica por cualquier lado. No hay demasiada profundidad en ellos, y la mayoría de sus decisiones suelen estar guiadas únicamente por la conveniencia del guion para que la trama avance hacia la siguiente escena de pelea.

   Estación Gangnam es una película que solo recomendaría a los seguidores del género zombi o a quienes tengan una tarde libre y busquen algo que no requiera mucho análisis.  

   No es mala, es aceptable, pero está muy lejos de convertirse en un referente.


lunes, 8 de junio de 2026

El Hotel

    


    Llegué al hotel al caer la noche, siguiendo una ruta que no aparecía en ningún mapa.

   Las ventanas brillaban como si guardaran veranos de otras décadas.
Una mujer, muy pálida, pero de sonrisa tranquila me entregó una llave sin número. Caminé sin rumbo. En los pasillos, los huéspedes hablaban de viajes que nunca habían realizado.

   Cada puerta conducía a una fiesta distinta, pero siempre sonaba la misma melodía perdida.

Intenté recordar por qué había llegado allí, y descubrí que mi memoria estaba llena de habitaciones silenciosas.

   Al amanecer decidí marcharme. Bajé las escaleras, crucé el vestíbulo y empujé la puerta principal. Del otro lado me esperaba el mismo corredor por el que había entrado. Busqué, crucé otras puertas y me sucedió lo mismo.
   Entonces comprendí que aquel hotel no era amante de las despedidas y yo me había convertido en uno de sus visitantes eternos…

viernes, 5 de junio de 2026

Los casos del Departamento Q: Misericordia

 


(Kvinden i buret, Mikkel Nørgaad, 2013)

 

   La historia presenta a Carl Mørck, un detective brillante pero profundamente cínico y difícil, que, tras un operativo fallido que deja a su compañero paralítico, es relegado a un sótano oscuro: el Departamento Q. Su tarea es archivar casos sin resolver. Sin embargo, su instinto (y la insistencia de su peculiar ayudante, el enigmático Assad) lo lleva a reabrir el caso de Merete Lynggaard, una política desaparecida cinco años atrás.

   Este es el punto de partida de la saga de thrillers nórdicos más exitosa de la última década. Basada en la novela de Jussi Adler-Olsen, la película logra lo que pocos policiacos consiguen: trasladar la atmósfera fría, gris y opresiva de la literatura escandinava a la pantalla sin perder un ápice de su amargura.

   Se destacan la química entre Nikolaj Lie Kaas (el hosco Mørck) y Fares Fares (el optimista y perspicaz Assad) que es el motor de la saga. El contraste entre el retraimiento de uno y la paciencia casi estoica del otro evita que la película caiga en el cliché del detective solitario.

   La cinta alterna constantemente entre la investigación presente y el calvario de la víctima en el pasado. Esto mantiene una tensión constante que no decae, obligándonos a ver cómo el tiempo, lejos de curar, pudre la esperanza.

   Misericordia es un thriller sólido, serio y sin concesiones. No busca el artificio ni la acción gratuita; se basa en la atmósfera y en la lenta pero implacable revelación de secretos guardados durante años. Es una entrada perfecta para quienes buscan un misterio que se sienta real, crudo y con un tono de tristeza bastante marcado.


miércoles, 20 de mayo de 2026

Ya falta poco

 Es este sábado!!!








viernes, 15 de mayo de 2026

Atrapando a un monstruo

 


(Dust Bunny, Bryan Fuller, USA, 2025)

   La premisa es simple: una niña de ocho años cree que un monstruo bajo su cama se comió a su familia. Desesperada, va en busca de su vecino, un hombre solitario y enigmático, para que la ayude a cazar a la criatura. Sin embargo, en manos de Fuller, esto se convierte en una odisea surrealista donde la frontera entre el trauma infantil y lo sobrenatural se disuelve por completo.

   El film prioriza el tono y la textura sobre la lógica pura de la trama. Es una obra que se siente "fuera de su tiempo", recuperando esa fascinación por el horror que nace de lo doméstico y lo psicológico. Aunque a veces puede pecar de ser demasiado "estética" (rozando lo pretencioso en algunas secuencias), se agradece el riesgo de ofrecer un horror que no depende de los jump scares baratos, sino de una inquietud constante. Es, en esencia, un cuento de hadas oscuro y retorcido para adultos. Un festín visual que rompe con ciertos moldes del horror comercial. El cierre es tan ambiguo como poético, lo cual puede ser frustrante para algunos, pero fascinante para quienes disfrutan de las historias que no brindan las respuestas y dejan la interpretación libre al espectador.

   Se lucen, asimismo, Mads Mikkelsen interpretando al extraño vecino con una mezcla de melancolía y peligro latente; su presencia física es, como siempre, impecable, logrando transmitir una vulnerabilidad poco habitual en su filmografía. La estética, con claras influencias del cine de David Lynch, transforma lo cotidiano en algo amenazante y extraño. Finalmente, Sigourney Weaver aporta una autoridad gótica que evoca a las grandes damas del misterio clásico, pero con un giro moderno y cínico.

miércoles, 13 de mayo de 2026

La mujer avispa

 


(The Wasp Woman, Jim Wynorski, 1995)

   Si la versión original de 1959 es un clásico del cine de serie B de bajo presupuesto, este remake de 1995 (producido nuevamente Roger Corman para su serie Roger Corman Presents) es un ejemplo perfecto del terror erótico y visceral que poblaba las madrugadas de la televisión por cable en los años 90.

   Dirigida por el rey del bajo presupuesto Jim Wynorski, esta versión cambia el encanto ingenuo de los 50 por una premisa más cínica, mordaz y sangrienta, en la que muestra la obsesión de la sociedad por la juventud eterna y los estándares de belleza inalcanzables.

    Janice Starlin (Jennifer Rubin), la dueña de un imperio de cosméticos en declive ve cómo sus ventas caen a medida que ella envejece. Desesperada por recuperar su atractivo y salvar su empresa, acepta ser el conejillo de indias de un científico que ha desarrollado un suero basado en encimas de avispa reina. El tratamiento es un éxito milagroso: Janice vuelve a lucir como una mujer de veinte años. Sin embargo, el suero tiene un efecto secundario catastrófico: por las noches, se transforma en una criatura insectoide sedienta de sangre.  

   The Wasp Woman es una cápsula del tiempo del cine de género de los 90. No intenta superar a la original en atmósfera, sino en impacto visual y erotismo. Es una película de monstruos sin más, que sabe que su público busca ver a una mujer hermosa convirtiéndose en un bicho asesino, y entrega exactamente eso. Es ideal para una sesión doble de "cine de medianoche" junto con otras joyas de la factoría Corman de esa década. No hay giros filosóficos ni nada por el estilo, la película sigue el camino marcado del "científico loco" y la "monstruo femenina" sin desviarse ni un milímetro.



Orloff y el hombre invisible

 


(La vie amoureuse de l'homme invisible, 1970, Pierre Chevalier, Esp/Fra)

   Un nuevo médico llega a un pueblo europeo, en la que abunda el miedo y la superstición. Allí un muchacho le dice que necesitan de sus servicios en el castillo del doctor Orloff. Como ocurre en este tipo de producciones, nadie quiere llevarlo, hasta que el ofrecimiento de mucho dinero le hace cambiar de opinión a uno de los lugareños.
   Sin realizar muchos spoilers, el medico llegará al castillo, donde la hija del doctor, que siente temor por los experimentos que realiza su padre es la que lo ha llamado, para que alguna manera, este lo detenga.
   Como es de esperar, hay otras subtramas no muy logradas, al igual que la historia principal, muy descabellada y sin el apoyo científico mínimo que pueda darle algún tipo de sustento a la propuesta del film.
   Con respecto a la realización, el ritmo es demasiado lento, las escenas son muy alargadas, seguramente para llegar a los 76 minutos que se hacen eternos, con una historia que no justifica esa duración.
    Producción muy pobre, solamente trata de aprovechar el nombre de Orloff (personaje muy utilizado en este tipo de cine B europeo), y los desnudos de las protagonistas.
    Sin dudas, este es otro film, que hoy en día no podría hacerse, cuestionable en la idea principal, y que en su titulo original nos revela sin tapujos a donde apunta: La vida amorosa del hombre invisible.     
    Ver el final, donde la resolución del misterio no puede dejar a nadie indiferente. Qué locos esos años 70s…


jueves, 23 de abril de 2026

Lindas y Letales

 


(Pretty Lethal, Vicky Jewson, 2026)

   Producida por el sello 87North (responsables de John Wick y Nadie), la película intenta fusionar la elegancia técnica del ballet con la brutalidad visceral de un thriller de supervivencia. La premisa es sencilla: un grupo de cinco bailarinas de Los Ángeles queda varado en los bosques de Hungría; lo que comienza como una parada técnica se convierte en una carnicería cuando una organización criminal las toma como rehenes.

   De ahí en más, la narrativa se diluye. Las escenas de acción, aunque espectaculares, pecan de un exceso de estilización y villanos genéricos que restan peso emocional. Los sicarios húngaros no son amenazas reales, sino meros muñecos de entrenamiento para que las protagonistas luzcan sus habilidades. Además, el filme sufre de un ritmo desigual: el primer acto se pierde en establecer rencillas internas y diálogos sobre rivalidad social que resultan acartonados frente a la urgencia de la trama.

 

Lo que la sostiene:

  • Maddie Ziegler: Es el motor físico del filme. Su capacidad para transformar la fluidez de la danza en movimientos de combate letales es asombrosa; no solo "baila" las peleas, las siente con una rabia contenida que opaca al resto del elenco.
  • Uma Thurman: Como Devora, la jefa criminal y ex-bailarina, es un deleite absoluto. Su elegancia gélida y un acento europeo muy trabajado le otorgan al film una jerarquía que el guion por sí solo no alcanza.

 

   Pretty Lethal acaba siendo un híbrido interesante pero limitado. No posee la profundidad dramática de Cisne Negro ni la perfección técnica revolucionaria de John Wick, pero logra habitar un espacio propio gracias a su potente estética visual. Es una película que, en última instancia, brilla cuando deja de hablar y empieza a golpear. Un ejercicio de estilo que cumple como entretenimiento pasajero, pero que se queda corto al intentar dotar de alma a sus personajes.

   Aceptable. Ideal para quienes buscan un festín visual de coreografías imposibles y no esperan una historia que cambie sus vidas.


Blacula

 


(Blacula, William Crain, 1971)

   Curiosa blaxplotation que adapta la novela de Stoker a los años 70`s.

    En 1780, el príncipe africano Mamuwalde (William Marshall) viaja a Transilvania para pedirle al Conde Drácula que le ayude a detener el comercio de esclavos. El Conde, en un acto de racismo y sadismo puro, lo maldice con el vampirismo, lo encierra en un ataúd y lo condena a una sed eterna.

   Doscientos años después, en 1972, dos decoradores de interiores de Los Ángeles compran el contenido del castillo de Drácula y, sin saberlo, liberan a Mamuwalde en un mundo de peinados afro, música funk y clubes nocturnos. Allí, el príncipe cree encontrar en una mujer llamada Tina la reencarnación de su esposa perdida, iniciando una búsqueda de amor y sangre.

Los Puntos Clave:

  • William Marshall, el Alma de la Película: Marshall era un actor de formación clásica y se nota. Su presencia es imponente, su voz es profunda y le otorga a Mamuwalde una dignidad aristocrática y un dolor real. No es un monstruo que mata por maldad, sino un hombre atrapado en una maldición que odia.
  • Banda Sonora de Puro Soul: La música es uno de los pilares de la cinta. Con temas de The Hues Corporation y una partitura de Gene Page, la película se siente vibrante y auténtica.  
  • Subtexto Social: A diferencia de otros vampiros, el origen de Blacula está ligado directamente al horror de la esclavitud. Su monstruosidad es impuesta por un opresor europeo, lo que añade una capa de lectura política que eleva la película por encima del simple cine de género.

 

   Blacula es una película de contrastes marcados. Por un lado, arrastra los defectos inevitables de una producción de bajo presupuesto de principios de los 70: efectos especiales modestos, actuaciones secundarias que no siempre dan la talla y un ritmo que, por momentos, se siente desigual.

   Sin embargo, lo más cuestionable es la nula transición en el arco de los personajes y ciertas situaciones que resultan inverosímiles incluso dentro del cine fantástico. Llama la atención que Mamuwalde, tras despertar en un país extraño y varios siglos después de su tiempo, parezca no asombrarse ante nada. Se comunica con total normalidad y se integra al entorno de 1972 sin el más mínimo atisbo de choque cultural, un atajo narrativo que le resta realismo a su condición de "hombre fuera de su tiempo".

   Todo lo anterior se compensa con la excelente química de la pareja protagonista y una ambientación urbana impecable. La película brilla cuando captura la esencia de las calles y los bares de Los Ángeles de la época, dotando a la cinta de una identidad visual y sonora única.

   Más que una película de terror —género que nunca termina de abrazar por completo—, estamos ante una historia de amor trágica disfrazada de cine de monstruos.

   El final es especialmente potente. Logra alejarse de los caminos trillados de este tipo de relatos, ofreciendo una resolución que tiene más de dignidad y sacrificio que de simple derrota del villano.

 Sin dudas es una pieza fundamental del cine de terror setentero que merece ser revisada sin prejuicios. Visualmente icónica.


martes, 7 de abril de 2026

El tren del terror


El tren del terror
(Terror Train, Roger Spottiswoode, 1980)



Un simple slasher de la era dorada, sin mucho vuelo, que apenas se destaca por contar con la presencia de la "Scream Queen", Jamie Lee Curtis.

     La película toma la fórmula clásica de "venganza por una broma pesada" (muy común tras el éxito de Prom Night) y la traslada a un escenario único: un tren en movimiento durante una fiesta de Nochevieja.

     Tres años después de que una cruel broma de iniciación dejara a un estudiante de medicina traumatizado, los responsables de aquel acto celebran su graduación en un tren privado alquilado para una fiesta de disfraces. Lo que no saben es que un asesino se ha colado a bordo. La peculiaridad del criminal es su modus operandi: mata a un invitado y le roba el disfraz, lo que le permite esconderse a plena vista entre los estudiantes mientras los elimina uno a uno.

   Llama la atención de la presencia de David Copperfield, sí, el famoso mago aparece interpretando a un... mago. Sus trucos añaden un toque surrealista y bastante relleno a la narrativa.

   No es tan sangrienta como Viernes 13, ni tan revolucionaria como Halloween, el giro final no es tan inquietante y lo que la diferencia de otras producciones es su atmósfera invernal/ferroviaria.

   El principal problema es que, pese a lo claustrofóbico que puede resultar el viaje, la película no logra generar un suspenso real y las boberías de algunos personajes hace que el espectador pierda interés en la trama. Estrictamente una más…   


El Susurro...

 Y ahora que volvió a estar de moda "el lado oscuro de la luna"....







jueves, 12 de marzo de 2026

Cuando el destino nos alcance

 



(Soylent Green, Richard Fleischer,1973).

   Esta una de las distopías más asfixiantes y proféticas de la historia del cine. Aunque se ambientaba en un entonces lejano 2022, verla hoy resulta escalofriante por lo acertado de su atmósfera de colapso ambiental y social.

   Basada libremente en la novela ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! de Harry Harrison, la película es una mezcla magistral de cine negro policial y ciencia ficción sociológica. Es una obra que no solo busca entretener, sino lanzar una advertencia desesperada sobre el rumbo de la humanidad.

   Nueva York, año 2022. La ciudad tiene 40 millones de habitantes. El calor es constante debido al efecto invernadero, el agua está racionada y la comida real es un lujo que solo el 1% puede pagar. El resto de la población sobrevive a base de raciones de Soylent, un alimento procesado por una corporación todopoderosa.

   Robert Thorn (Charlton Heston), un detective de policía cínico y endurecido investiga el asesinato de un ejecutivo de la corporación Soylent. Lo que parece un robo rutinario lo lleva a descubrir una verdad conspiranoica que cambiará su percepción de la supervivencia humana.

 

Lo que la hace una Obra Maestra:

  • El Dúo Protagonista: Si bien Charlton Heston cumple perfectamente como el rudo detective Thorn, el alma de la película es Edward G. Robinson como Sol Roth, el "Libro" (un investigador que recuerda cómo era el mundo antes del desastre). Esta fue la última película de Robinson; el actor murió poco después del rodaje, lo que añade una carga emocional devastadora a sus escenas.
  • La Escena de la "Eutanasia": Es, posiblemente, una de las secuencias más hermosas y tristes de la ciencia ficción. Ver a Sol despedirse del mundo mientras observa imágenes de una naturaleza que ya no existe, acompañada por música clásica, es un momento de una potencia lírica insuperable.
  • El Retrato de la Desigualdad: La película es brutal al mostrar cómo la élite vive con aire acondicionado y chuletas de carne, mientras que a la gente pobre se la retira de las calles con excavadoras (las famosas "palas") como si fueran basura.
  • El Final Icónico: Pocas frases han pasado tanto a la cultura popular como el grito final de Heston. Es un cierre que no ofrece consuelo, solo un horror absoluto sobre el ciclo de consumo humano.

    A diferencia de las distopías modernas llenas de efectos visuales limpios, aquí todo se siente sucio, sudoroso y claustrofóbico. La falta de recursos no se cuenta, se palpa en cada encuadre.

   Un clásico oscuro y pesimista que todo el mundo debería ver al menos una vez. Es cine con mensaje, pero con el puñetazo directo al estómago que solo el cine de los 70 sabía dar.





El amor tiene forma de sombra

 




No fue un beso lo que la cambió.

Fue la noche.

Una noche tan honda que devoraba los sonidos, las luces, las plegarias.

 

Ella lo vio entre las sombras:

un rostro pálido, unos ojos como espejos sin fondo.

No sintió miedo —sólo reconocimiento.

Era como mirarse en un reflejo anterior al tiempo.

 

Cuando él la tocó, la sangre se volvió música.

El corazón, un tambor lento que ya no quería detenerse.

Ella cerró los ojos y entendió:

no era su víctima, era su elegida.

 

Desde entonces camina por las calles desiertas,

con la piel fría, los labios teñidos de luna,

y el deseo ardiendo bajo el silencio.

 

Ama la oscuridad porque es lo único que no la traiciona.

Ama la oscuridad porque allí él aún la espera.

Y cuando la noche la envuelve por completo,

siente su aliento en el cuello,

su nombre pronunciado con un hambre sagrada.

 

Entonces sonríe.

Porque el amor, para ella,

siempre tuvo forma de sombra.


FDL 2026

Derechos reservados