viernes, 18 de septiembre de 2026

¡Muy pronto la presentación!!


Ya disponible para la venta,




   Eduardo reconoce ahora que, cuando compró la casa, el lugar no gritaba "peligro"; aullaba una advertencia que no quiso ver. El aire mismo alrededor de la fachada parecía vibrar con una hostilidad, una frecuencia que te erizaba los vellos de la nuca. Pero el precio era un insulto para el mercado inmobiliario. Fue una de esas gangas que actúan como un parásito, nublándote el juicio con la promesa de una riqueza fácil. No lo pensó dos veces; se metió de lleno, devorado por la ambición y el deseo de poder pasarla bien, al menos por un tiempo.


(Fragmento)






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