viernes, 5 de junio de 2026

Los casos del Departamento Q: Misericordia

 


(Kvinden i buret, Mikkel Nørgaad, 2013)

 

   La historia presenta a Carl Mørck, un detective brillante pero profundamente cínico y difícil, que, tras un operativo fallido que deja a su compañero paralítico, es relegado a un sótano oscuro: el Departamento Q. Su tarea es archivar casos sin resolver. Sin embargo, su instinto (y la insistencia de su peculiar ayudante, el enigmático Assad) lo lleva a reabrir el caso de Merete Lynggaard, una política desaparecida cinco años atrás.

   Este es el punto de partida de la saga de thrillers nórdicos más exitosa de la última década. Basada en la novela de Jussi Adler-Olsen, la película logra lo que pocos policiacos consiguen: trasladar la atmósfera fría, gris y opresiva de la literatura escandinava a la pantalla sin perder un ápice de su amargura.

   Se destacan la química entre Nikolaj Lie Kaas (el hosco Mørck) y Fares Fares (el optimista y perspicaz Assad) que es el motor de la saga. El contraste entre el retraimiento de uno y la paciencia casi estoica del otro evita que la película caiga en el cliché del detective solitario.

   La cinta alterna constantemente entre la investigación presente y el calvario de la víctima en el pasado. Esto mantiene una tensión constante que no decae, obligándonos a ver cómo el tiempo, lejos de curar, pudre la esperanza.

   Misericordia es un thriller sólido, serio y sin concesiones. No busca el artificio ni la acción gratuita; se basa en la atmósfera y en la lenta pero implacable revelación de secretos guardados durante años. Es una entrada perfecta para quienes buscan un misterio que se sienta real, crudo y con un tono de tristeza bastante marcado.


miércoles, 20 de mayo de 2026

Ya falta poco

 Es este sábado!!!








viernes, 15 de mayo de 2026

Atrapando a un monstruo

 


(Dust Bunny, Bryan Fuller, USA, 2025)

   La premisa es simple: una niña de ocho años cree que un monstruo bajo su cama se comió a su familia. Desesperada, va en busca de su vecino, un hombre solitario y enigmático, para que la ayude a cazar a la criatura. Sin embargo, en manos de Fuller, esto se convierte en una odisea surrealista donde la frontera entre el trauma infantil y lo sobrenatural se disuelve por completo.

   El film prioriza el tono y la textura sobre la lógica pura de la trama. Es una obra que se siente "fuera de su tiempo", recuperando esa fascinación por el horror que nace de lo doméstico y lo psicológico. Aunque a veces puede pecar de ser demasiado "estética" (rozando lo pretencioso en algunas secuencias), se agradece el riesgo de ofrecer un horror que no depende de los jump scares baratos, sino de una inquietud constante. Es, en esencia, un cuento de hadas oscuro y retorcido para adultos. Un festín visual que rompe con ciertos moldes del horror comercial. El cierre es tan ambiguo como poético, lo cual puede ser frustrante para algunos, pero fascinante para quienes disfrutan de las historias que no brindan las respuestas y dejan la interpretación libre al espectador.

   Se lucen, asimismo, Mads Mikkelsen interpretando al extraño vecino con una mezcla de melancolía y peligro latente; su presencia física es, como siempre, impecable, logrando transmitir una vulnerabilidad poco habitual en su filmografía. La estética, con claras influencias del cine de David Lynch, transforma lo cotidiano en algo amenazante y extraño. Finalmente, Sigourney Weaver aporta una autoridad gótica que evoca a las grandes damas del misterio clásico, pero con un giro moderno y cínico.

miércoles, 13 de mayo de 2026

La mujer avispa

 


(The Wasp Woman, Jim Wynorski, 1995)

   Si la versión original de 1959 es un clásico del cine de serie B de bajo presupuesto, este remake de 1995 (producido nuevamente Roger Corman para su serie Roger Corman Presents) es un ejemplo perfecto del terror erótico y visceral que poblaba las madrugadas de la televisión por cable en los años 90.

   Dirigida por el rey del bajo presupuesto Jim Wynorski, esta versión cambia el encanto ingenuo de los 50 por una premisa más cínica, mordaz y sangrienta, en la que muestra la obsesión de la sociedad por la juventud eterna y los estándares de belleza inalcanzables.

    Janice Starlin (Jennifer Rubin), la dueña de un imperio de cosméticos en declive ve cómo sus ventas caen a medida que ella envejece. Desesperada por recuperar su atractivo y salvar su empresa, acepta ser el conejillo de indias de un científico que ha desarrollado un suero basado en encimas de avispa reina. El tratamiento es un éxito milagroso: Janice vuelve a lucir como una mujer de veinte años. Sin embargo, el suero tiene un efecto secundario catastrófico: por las noches, se transforma en una criatura insectoide sedienta de sangre.  

   The Wasp Woman es una cápsula del tiempo del cine de género de los 90. No intenta superar a la original en atmósfera, sino en impacto visual y erotismo. Es una película de monstruos sin más, que sabe que su público busca ver a una mujer hermosa convirtiéndose en un bicho asesino, y entrega exactamente eso. Es ideal para una sesión doble de "cine de medianoche" junto con otras joyas de la factoría Corman de esa década. No hay giros filosóficos ni nada por el estilo, la película sigue el camino marcado del "científico loco" y la "monstruo femenina" sin desviarse ni un milímetro.



Orloff y el hombre invisible

 


(La vie amoureuse de l'homme invisible, 1970, Pierre Chevalier, Esp/Fra)

   Un nuevo médico llega a un pueblo europeo, en la que abunda el miedo y la superstición. Allí un muchacho le dice que necesitan de sus servicios en el castillo del doctor Orloff. Como ocurre en este tipo de producciones, nadie quiere llevarlo, hasta que el ofrecimiento de mucho dinero le hace cambiar de opinión a uno de los lugareños.
   Sin realizar muchos spoilers, el medico llegará al castillo, donde la hija del doctor, que siente temor por los experimentos que realiza su padre es la que lo ha llamado, para que alguna manera, este lo detenga.
   Como es de esperar, hay otras subtramas no muy logradas, al igual que la historia principal, muy descabellada y sin el apoyo científico mínimo que pueda darle algún tipo de sustento a la propuesta del film.
   Con respecto a la realización, el ritmo es demasiado lento, las escenas son muy alargadas, seguramente para llegar a los 76 minutos que se hacen eternos, con una historia que no justifica esa duración.
    Producción muy pobre, solamente trata de aprovechar el nombre de Orloff (personaje muy utilizado en este tipo de cine B europeo), y los desnudos de las protagonistas.
    Sin dudas, este es otro film, que hoy en día no podría hacerse, cuestionable en la idea principal, y que en su titulo original nos revela sin tapujos a donde apunta: La vida amorosa del hombre invisible.     
    Ver el final, donde la resolución del misterio no puede dejar a nadie indiferente. Qué locos esos años 70s…


jueves, 23 de abril de 2026

Lindas y Letales

 


(Pretty Lethal, Vicky Jewson, 2026)

   Producida por el sello 87North (responsables de John Wick y Nadie), la película intenta fusionar la elegancia técnica del ballet con la brutalidad visceral de un thriller de supervivencia. La premisa es sencilla: un grupo de cinco bailarinas de Los Ángeles queda varado en los bosques de Hungría; lo que comienza como una parada técnica se convierte en una carnicería cuando una organización criminal las toma como rehenes.

   De ahí en más, la narrativa se diluye. Las escenas de acción, aunque espectaculares, pecan de un exceso de estilización y villanos genéricos que restan peso emocional. Los sicarios húngaros no son amenazas reales, sino meros muñecos de entrenamiento para que las protagonistas luzcan sus habilidades. Además, el filme sufre de un ritmo desigual: el primer acto se pierde en establecer rencillas internas y diálogos sobre rivalidad social que resultan acartonados frente a la urgencia de la trama.

 

Lo que la sostiene:

  • Maddie Ziegler: Es el motor físico del filme. Su capacidad para transformar la fluidez de la danza en movimientos de combate letales es asombrosa; no solo "baila" las peleas, las siente con una rabia contenida que opaca al resto del elenco.
  • Uma Thurman: Como Devora, la jefa criminal y ex-bailarina, es un deleite absoluto. Su elegancia gélida y un acento europeo muy trabajado le otorgan al film una jerarquía que el guion por sí solo no alcanza.

 

   Pretty Lethal acaba siendo un híbrido interesante pero limitado. No posee la profundidad dramática de Cisne Negro ni la perfección técnica revolucionaria de John Wick, pero logra habitar un espacio propio gracias a su potente estética visual. Es una película que, en última instancia, brilla cuando deja de hablar y empieza a golpear. Un ejercicio de estilo que cumple como entretenimiento pasajero, pero que se queda corto al intentar dotar de alma a sus personajes.

   Aceptable. Ideal para quienes buscan un festín visual de coreografías imposibles y no esperan una historia que cambie sus vidas.