martes, 9 de junio de 2026

Ataque zombie, estación Gangnam

 


(Gangnam Zombie, Soo Sung Lee, Corea, 2023)

   Tras el fenómeno global de Train a Busan, este film intenta seguir bebiendo del género a cualquier precio. Lamentablemente, es una producción que se queda a medio camino en todo lo que intenta.

   La premisa suena prometedora: un brote de zombis en un lujoso edificio de oficinas en el distrito de Gangnam, Seúl. Sin embargo, lo que promete ser una crítica social sobre la vida corporativa o una película de acción frenética, termina siendo un ejercicio de bajo presupuesto que apenas logra sostener la atención.

   La película ocurre casi exclusivamente dentro de un edificio de oficinas dentro de un shopping. Aunque esto puede crear una atmósfera claustrofóbica, aquí se siente más como una limitación presupuestaria.    Los pasillos y oficinas se vuelven repetitivos y la falta de extras hace que el apocalipsis se sienta más como una pequeña riña de oficina que como un fin del mundo.

   Sus personajes arquetípicos, no generan mucha empatía: Tenemos al protagonista valiente, a la mujer fuerte y al jefe insoportable y acosador; el compañero tonto, la señora rica muy mala, y líder contaminado que aparece por sin lógica por cualquier lado. No hay demasiada profundidad en ellos, y la mayoría de sus decisiones suelen estar guiadas únicamente por la conveniencia del guion para que la trama avance hacia la siguiente escena de pelea.

   Estación Gangnam es una película que solo recomendaría a los seguidores del género zombi o a quienes tengan una tarde libre y busquen algo que no requiera mucho análisis.  

   No es mala, es aceptable, pero está muy lejos de convertirse en un referente.


lunes, 8 de junio de 2026

El Hotel

    


    Llegué al hotel al caer la noche, siguiendo una ruta que no aparecía en ningún mapa.

   Las ventanas brillaban como si guardaran veranos de otras décadas.
Una mujer, muy pálida, pero de sonrisa tranquila me entregó una llave sin número. Caminé sin rumbo. En los pasillos, los huéspedes hablaban de viajes que nunca habían realizado.

   Cada puerta conducía a una fiesta distinta, pero siempre sonaba la misma melodía perdida.

Intenté recordar por qué había llegado allí, y descubrí que mi memoria estaba llena de habitaciones silenciosas.

   Al amanecer decidí marcharme. Bajé las escaleras, crucé el vestíbulo y empujé la puerta principal. Del otro lado me esperaba el mismo corredor por el que había entrado. Busqué, crucé otras puertas y me sucedió lo mismo.
   Entonces comprendí que aquel hotel no era amante de las despedidas y yo me había convertido en uno de sus visitantes eternos…

viernes, 5 de junio de 2026

Los casos del Departamento Q: Misericordia

 


(Kvinden i buret, Mikkel Nørgaad, 2013)

 

   La historia presenta a Carl Mørck, un detective brillante pero profundamente cínico y difícil, que, tras un operativo fallido que deja a su compañero paralítico, es relegado a un sótano oscuro: el Departamento Q. Su tarea es archivar casos sin resolver. Sin embargo, su instinto (y la insistencia de su peculiar ayudante, el enigmático Assad) lo lleva a reabrir el caso de Merete Lynggaard, una política desaparecida cinco años atrás.

   Este es el punto de partida de la saga de thrillers nórdicos más exitosa de la última década. Basada en la novela de Jussi Adler-Olsen, la película logra lo que pocos policiacos consiguen: trasladar la atmósfera fría, gris y opresiva de la literatura escandinava a la pantalla sin perder un ápice de su amargura.

   Se destacan la química entre Nikolaj Lie Kaas (el hosco Mørck) y Fares Fares (el optimista y perspicaz Assad) que es el motor de la saga. El contraste entre el retraimiento de uno y la paciencia casi estoica del otro evita que la película caiga en el cliché del detective solitario.

   La cinta alterna constantemente entre la investigación presente y el calvario de la víctima en el pasado. Esto mantiene una tensión constante que no decae, obligándonos a ver cómo el tiempo, lejos de curar, pudre la esperanza.

   Misericordia es un thriller sólido, serio y sin concesiones. No busca el artificio ni la acción gratuita; se basa en la atmósfera y en la lenta pero implacable revelación de secretos guardados durante años. Es una entrada perfecta para quienes buscan un misterio que se sienta real, crudo y con un tono de tristeza bastante marcado.


miércoles, 20 de mayo de 2026

Ya falta poco

 Es este sábado!!!








viernes, 15 de mayo de 2026

Atrapando a un monstruo

 


(Dust Bunny, Bryan Fuller, USA, 2025)

   La premisa es simple: una niña de ocho años cree que un monstruo bajo su cama se comió a su familia. Desesperada, va en busca de su vecino, un hombre solitario y enigmático, para que la ayude a cazar a la criatura. Sin embargo, en manos de Fuller, esto se convierte en una odisea surrealista donde la frontera entre el trauma infantil y lo sobrenatural se disuelve por completo.

   El film prioriza el tono y la textura sobre la lógica pura de la trama. Es una obra que se siente "fuera de su tiempo", recuperando esa fascinación por el horror que nace de lo doméstico y lo psicológico. Aunque a veces puede pecar de ser demasiado "estética" (rozando lo pretencioso en algunas secuencias), se agradece el riesgo de ofrecer un horror que no depende de los jump scares baratos, sino de una inquietud constante. Es, en esencia, un cuento de hadas oscuro y retorcido para adultos. Un festín visual que rompe con ciertos moldes del horror comercial. El cierre es tan ambiguo como poético, lo cual puede ser frustrante para algunos, pero fascinante para quienes disfrutan de las historias que no brindan las respuestas y dejan la interpretación libre al espectador.

   Se lucen, asimismo, Mads Mikkelsen interpretando al extraño vecino con una mezcla de melancolía y peligro latente; su presencia física es, como siempre, impecable, logrando transmitir una vulnerabilidad poco habitual en su filmografía. La estética, con claras influencias del cine de David Lynch, transforma lo cotidiano en algo amenazante y extraño. Finalmente, Sigourney Weaver aporta una autoridad gótica que evoca a las grandes damas del misterio clásico, pero con un giro moderno y cínico.

miércoles, 13 de mayo de 2026

La mujer avispa

 


(The Wasp Woman, Jim Wynorski, 1995)

   Si la versión original de 1959 es un clásico del cine de serie B de bajo presupuesto, este remake de 1995 (producido nuevamente Roger Corman para su serie Roger Corman Presents) es un ejemplo perfecto del terror erótico y visceral que poblaba las madrugadas de la televisión por cable en los años 90.

   Dirigida por el rey del bajo presupuesto Jim Wynorski, esta versión cambia el encanto ingenuo de los 50 por una premisa más cínica, mordaz y sangrienta, en la que muestra la obsesión de la sociedad por la juventud eterna y los estándares de belleza inalcanzables.

    Janice Starlin (Jennifer Rubin), la dueña de un imperio de cosméticos en declive ve cómo sus ventas caen a medida que ella envejece. Desesperada por recuperar su atractivo y salvar su empresa, acepta ser el conejillo de indias de un científico que ha desarrollado un suero basado en encimas de avispa reina. El tratamiento es un éxito milagroso: Janice vuelve a lucir como una mujer de veinte años. Sin embargo, el suero tiene un efecto secundario catastrófico: por las noches, se transforma en una criatura insectoide sedienta de sangre.  

   The Wasp Woman es una cápsula del tiempo del cine de género de los 90. No intenta superar a la original en atmósfera, sino en impacto visual y erotismo. Es una película de monstruos sin más, que sabe que su público busca ver a una mujer hermosa convirtiéndose en un bicho asesino, y entrega exactamente eso. Es ideal para una sesión doble de "cine de medianoche" junto con otras joyas de la factoría Corman de esa década. No hay giros filosóficos ni nada por el estilo, la película sigue el camino marcado del "científico loco" y la "monstruo femenina" sin desviarse ni un milímetro.