(The Wasp Woman,
Jim Wynorski, 1995)
Si la versión original de 1959 es un clásico del cine de
serie B de bajo presupuesto, este remake de 1995 (producido nuevamente Roger
Corman para su serie Roger Corman Presents) es un ejemplo perfecto del
terror erótico y visceral que poblaba las madrugadas de la televisión por cable
en los años 90.
Dirigida por el
rey del bajo presupuesto Jim Wynorski, esta versión cambia el encanto ingenuo
de los 50 por una premisa más cínica, mordaz y sangrienta, en la que muestra la
obsesión de la sociedad por la juventud eterna y los estándares de belleza
inalcanzables.
Janice Starlin (Jennifer Rubin), la dueña de
un imperio de cosméticos en declive ve cómo sus ventas caen a medida que ella
envejece. Desesperada por recuperar su atractivo y salvar su empresa, acepta
ser el conejillo de indias de un científico que ha desarrollado un suero basado
en encimas de avispa reina. El tratamiento es un éxito milagroso: Janice vuelve
a lucir como una mujer de veinte años. Sin embargo, el suero tiene un efecto
secundario catastrófico: por las noches, se transforma en una criatura
insectoide sedienta de sangre.
The Wasp Woman es
una cápsula del tiempo del cine de género de los 90. No intenta superar a la
original en atmósfera, sino en impacto visual y erotismo. Es una película de
monstruos sin más, que sabe que su público busca ver a una mujer hermosa
convirtiéndose en un bicho asesino, y entrega exactamente eso. Es ideal para
una sesión doble de "cine de medianoche" junto con otras joyas de la
factoría Corman de esa década. No hay giros filosóficos ni nada por el estilo,
la película sigue el camino marcado del "científico loco" y la
"monstruo femenina" sin desviarse ni un milímetro.




