lunes, 8 de junio de 2026

El Hotel

    


    Llegué al hotel al caer la noche, siguiendo una ruta que no aparecía en ningún mapa.

   Las ventanas brillaban como si guardaran veranos de otras décadas.
Una mujer, muy pálida, pero de sonrisa tranquila me entregó una llave sin número. Caminé sin rumbo. En los pasillos, los huéspedes hablaban de viajes que nunca habían realizado.

   Cada puerta conducía a una fiesta distinta, pero siempre sonaba la misma melodía perdida.

Intenté recordar por qué había llegado allí, y descubrí que mi memoria estaba llena de habitaciones silenciosas.

   Al amanecer decidí marcharme. Bajé las escaleras, crucé el vestíbulo y empujé la puerta principal. Del otro lado me esperaba el mismo corredor por el que había entrado. Busqué, crucé otras puertas y me sucedió lo mismo.
   Entonces comprendí que aquel hotel no era amante de las despedidas y yo me había convertido en uno de sus visitantes eternos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario