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miércoles, 13 de mayo de 2026

La mujer avispa

 


(The Wasp Woman, Jim Wynorski, 1995)

   Si la versión original de 1959 es un clásico del cine de serie B de bajo presupuesto, este remake de 1995 (producido nuevamente Roger Corman para su serie Roger Corman Presents) es un ejemplo perfecto del terror erótico y visceral que poblaba las madrugadas de la televisión por cable en los años 90.

   Dirigida por el rey del bajo presupuesto Jim Wynorski, esta versión cambia el encanto ingenuo de los 50 por una premisa más cínica, mordaz y sangrienta, en la que muestra la obsesión de la sociedad por la juventud eterna y los estándares de belleza inalcanzables.

    Janice Starlin (Jennifer Rubin), la dueña de un imperio de cosméticos en declive ve cómo sus ventas caen a medida que ella envejece. Desesperada por recuperar su atractivo y salvar su empresa, acepta ser el conejillo de indias de un científico que ha desarrollado un suero basado en encimas de avispa reina. El tratamiento es un éxito milagroso: Janice vuelve a lucir como una mujer de veinte años. Sin embargo, el suero tiene un efecto secundario catastrófico: por las noches, se transforma en una criatura insectoide sedienta de sangre.  

   The Wasp Woman es una cápsula del tiempo del cine de género de los 90. No intenta superar a la original en atmósfera, sino en impacto visual y erotismo. Es una película de monstruos sin más, que sabe que su público busca ver a una mujer hermosa convirtiéndose en un bicho asesino, y entrega exactamente eso. Es ideal para una sesión doble de "cine de medianoche" junto con otras joyas de la factoría Corman de esa década. No hay giros filosóficos ni nada por el estilo, la película sigue el camino marcado del "científico loco" y la "monstruo femenina" sin desviarse ni un milímetro.



lunes, 2 de febrero de 2026

Venus in Furs

 (Venus in Furs/Paroxismus, Jess Franco, Ita, Alem, 1969)


   

Alejada de la crudeza de sus trabajos posteriores, esta película es un poema visual onírico, cargado de erotismo sofisticado y una atmósfera psicodélica inigualable.

   Inspirada muy libremente en la famosa novela de Leopold von Sacher-Masoch, esta versión no es una adaptación literaria, sino una fantasía surrealista que utiliza la música y la imagen para narrar una historia de obsesión que trasciende la muerte.

   Jimmy Logan (James Darren), un talentoso músico de jazz estadounidense que vive en Estambul, encuentra el cuerpo sin vida de una hermosa mujer (Maria Rohm) en una playa, con signos de haber sido torturada. Tiempo después, en una fiesta de la alta sociedad, Jimmy queda estupefacto al ver a la misma mujer, viva y radiante, presentándose como Wanda.

A partir de ese momento, Wanda se convierte en una especie de ángel vengador o súcubo que arrastra a Jimmy a un torbellino de deseo, mientras ella busca sistemáticamente a las personas que la ultrajaron (un grupo de aristócratas decadentes liderados por un inquietante Klaus Kinski) para llevarlos a su perdición.

   Es imposible hablar de esta película sin su banda sonora. Es una mezcla de jazz psicodélico y pop lounge que no solo acompaña, sino que dicta el ritmo de la película. Es tan icónica que a veces la música parece ser el verdadero protagonista.

   Venus in Furs es una experiencia hipnótica. Si buscas una trama lineal y lógica, probablemente te sientas perdido o frustrado. Es una película que se debe "sentir" más que entender. Es un ejercicio de estilo puro donde el erotismo no es gratuito, sino que forma parte de una atmósfera de decadencia y muerte. Es elegante, oscura y profundamente melancólica. Aunque el ritmo puede ser lento para los estándares actuales, la belleza de sus imágenes y la potencia de su música logran mantener un estado de fascinación constante.

   Una de las mejores puertas de entrada al universo de Jess Franco. Es erotismo gótico, psicodelia y jazz fundidos en una pesadilla de clase alta.