miércoles, 11 de agosto de 2010

Momentos Imborrables


Toda película tiene momentos claves, mágicos, terribles, que perduran en la mente y se adhieren a nuestro ser, haciéndonos tener envidia por no haber sido sus creadores, los escritores de diálogos que son repetidos y homenajeados a través del tiempo. ¿Cuántas veces hemos escuchado Que la fuerza esté contigo o Tócala Sam…sin necesidad alguna de aclaración?
Para los amantes del cine, el pequeño monólogo a continuación no les resultará una novedad, ya que pertenece a una película de culto llamada Blade Runner (tal vez la mejor que dirigió Ridley Scott en 1982), y que sigue influenciando desde esa década a pesar que mucha gente no lo sepa.
Roy Batty (un estupendo Rutger Hauer) el malo replicante de la película tiene a su merced al supuesto héroe y cazador Rick Deckard (duro y chandleriano Harrison Ford), en la terraza de un monumental y viejo edificio, castigado por la constante lluvia de un 2019 que cada vez está más cerca…
Deckard golpeado y ensangrentado observa como Roy se acerca enorme como una torre, esperando (y nosotros también) que acabe con él… pero sucede lo contrario, Roy se sienta en el suelo y se despacha con esto:

-He visto cosas que ustedes jamás se imaginarían. Naves de ataque ardiendo en el hombro de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanhauser. Todos esos momentos... se perderán...en el tiempo. Como lágrimas... en la lluvia. Hora... de morir...

Una paloma blanca se escapa de sus manos sin vida hacia el cielo (¿símbolo de su alma, de la vida?), y volvemos a respirar.

Para ver y seguir disfrutando una y otra vez… Y sino se ha visto, es un buen momento para hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada