sábado, 26 de noviembre de 2011

Microficción 30

La croqueta saltarina le aplicó una mordida feroz al teléfono, utilizado como escudo protector por los supervillanos y lo destrozó.
Como la TV puede mentir, prefirió fotocopiar todos sus actos sin subrayados ni subtitulados, y en 180 segundos se puso su remera a rayas y decidió que todavía tenía tiempo para salvar al planeta…

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