jueves, 9 de agosto de 2012

Microficción 33

El baño de un automóvil me transportó a la edificación del anochecer, donde la ruptura de los prodigios provocó una gran caza de Brujas, épicamente diagramada por los Monumentales del Recuerdo, que con firmeza y nostalgia tenían decidido blanquear todas las posadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada