El terror viene en paquete chico...
viernes, 14 de agosto de 2026
martes, 11 de agosto de 2026
Dry The Rain---Secar la lluvia
Se está
haciendo más frío
Y cada
día más oscuro
Y todas
las flores de color rojo sangre
giran
lentamente al gris.
Necesitamos un poco de
viento
Para soplar las nubes
de distancia
necesitamos un sol para
secar la lluvia
Tenemos que romper la
cadena de ayer
Necesitamos una
tormenta para matar el dolor.
No me
acuerdo
Nada más
que un acorde menor
Todavía
hay algunas brasas
De que el
fuego te adoraba.
Necesitamos
un poco de viento
Para
soplar las nubes de distancia
necesitamos
un sol para secar la lluvia
Tenemos
que romper la cadena de ayer
Necesitamos
una tormenta para matar el dolor
Necesitamos
un poco de viento
Para
soplar las nubes de distancia
Lo
necesitamos hoy en día
Lo
necesitamos hoy en día
Necesitamos
un sol
Para
secar la lluvia
Para
matar el dolor
Y cuando
los truenos abran el infierno
Caminando
por el borde del adiós
Te
cortaría la mano para no soltarte jamás
Es este
el final, el clímax del show?
Necesitamos
un poco de viento
Para
soplar las nubes de distancia
Lo
necesitamos hoy en día
Lo
necesitamos hoy en día
Necesitamos
un sol
Para
secar la lluvia
Para
matar el dolor
Para
matar el dolor
La Carne del Abismo
El ídolo de obsidiana palpitaba en la penumbra del sótano. No era
piedra, sino carne comprimida por eones de abismo. Al rozar su superficie, mis
dedos se fundieron con la negrura viscosa. Ya no distinguía dónde terminaba mi
piel y dónde comenzaba la blasfemia. Escuché el llamado de los antiguos, un
susurro que devoró mi cordura mientras el mundo se desmoronaba.
lunes, 10 de agosto de 2026
Zardoz
(Zardoz, John Boorman, 1974)
Una de las
cumbres de la ciencia ficción lisérgica, ambiciosa y absolutamente desquiciada
de los años 70. Es una película que desafía cualquier intento de clasificación
racional: un cruce bizarro entre filosofía pulp, fantasía postapocalíptica,
crítica social y estética de peplum con taparrabos.
La trama nos dice que en un futuro distante (el año
2293), la Tierra está dividida. Por un lado, están los Brutales, una
masa empobrecida que vive en tierras baldías dedicada a la agricultura y a la
guerra. Por el otro están los Eternos, una élite intelectual que vive en
El Vortex, un edén protegido donde han conquistado la muerte, pero a
cambio se han vuelto apáticos, estériles y hastiados de la propia existencia.
El culto de los
Brutales gira en torno a Zardoz, una gigantesca cabeza de piedra
voladora que les proporciona armas a cambio de grano. El protagonista es Zed (Sean
Connery), un exterminador del grupo de los brutales, que logra infiltrarse
en el Vortex, desencadenando una crisis existencial y biológica en el utópico
mundo de los inmortales.
Zardoz es una explosión
de ideas complejas sobre la inmortalidad, el tedio, la tecnología, el
patriarcado y el ciclo de la vida.
El mayor problema
es que la película sufre de una densidad filosófica a veces abrumadora, y es un
monumento al cine de autor desatado. Es una obra imperfecta, caótica y
visualmente inolvidable que o bien se ama por su absoluta falta de vergüenza y
su riqueza temática, o bien se odia por su pretenciosidad bizarra. No hay
término medio. Es una rareza imprescindible para entender el momento en que los
estudios de Hollywood les dieron carta blanca a los directores para hacer
locuras monumentales, que algunas veces salieron bien, y en otras no tanto.
A pesar de sus
vaivenes, la considero de visión obligatoria.
Yummy/Clínica zombie
(Yummy, Lars
Damoiseaux, Bélgica, 2019)
Ambientada íntegramente en una clínica de cirugía
estética decadente en Europa del Este, la película es una montaña rusa tan
divertida como caótica, cuya principal característica es precisamente su irregularidad
tonal.
La historia sigue a un joven que acompaña a su novia y a
su suegra a una clínica clandestina para someterse a una operación de reducción
de pechos. Sin embargo, mientras deambula por los pasillos del hospital,
descubre accidentalmente que se está llevando a cabo un tratamiento
experimental de rejuvenecimiento con células madre. El experimento sale mal,
desata una epidemia zombi y convierte el edificio en un matadero flotante de
fluidos y vísceras.
Los efectos
prácticos son abundantes, viscosos y exagerados. Hay muertes creativas y
secuencias de destrucción corporal que rinden homenaje explícito al cine de Sam
Raimi o Peter Jackson.
La gran
debilidad de la película es que no sabe muy bien hacia dónde va. A veces
intenta inyectar momentos de tensión o drama familiar que se sienten
completamente fuera de lugar en una comedia negra, splatter de este
calibre, y con chistes sexuales bastantes grotescos, y los momentos de terror,
que son pocos, no están bien logrados. Esos bajones de ritmo atentan contra el
producto final.
Para que el gore
funcione en una comedia de terror, a veces necesitas personajes con los que
empatizar o al menos disfrutar viendo sufrir. Aquí, muchos de los secundarios
caen en el cliché más plano, lo que hace que algunas subtramas se sientan
repetitivas y estiren chistes que ya se hicieron y se pierde la gracia.
Yummy es un pasatiempo salvaje, imperfecto, no es una obra
maestra del género ni reinventa la rueda del cine de zombis, pero funciona como
una fiesta de Halloween sangrienta para ver con amigos y cero pretensiones. Cero
pretensiones.
martes, 28 de julio de 2026
La Frecuencia de los Hambrientos
El
resonador zumbó, desgarrando la membrana de nuestra realidad. De pronto, el
aire se pobló de formas translúcidas y parásitos amorfos que orbitaban mi
habitación. Eran depredadores de una frecuencia prohibida, observándome con
hambre infinita. Al intentar apagar la máquina, vi cómo una de esas entidades
se materializaba frente a mí, preparándose para reclamar el trozo de carne que
soy.
FDL 2026
lunes, 20 de julio de 2026
Mother Mary
(Mother Mary, David Lowery, 2026)
La película narra
la historia de una famosa estrella del pop y su compleja relación con una
prestigiosa diseñadora de moda. Pero, bajo la superficie de este drama humano,
late una extraña corriente de ficción introspectiva y horror existencial que
hace que la cinta se fracture constantemente.
La misma es una
montaña rusa emocional. Salta de un drama musical íntimo y sutil a secuencias
de surrealismo puro que rozan el body-horror con algo de terror religioso. Para
muchos espectadores, este cambio de registro resulta desconcertante; la cinta
se siente como tres películas diferentes que intentan ocupar el mismo espacio
al mismo tiempo.
El caos narrativo
funciona como una herramienta de inmersión que confunde. El montaje es
agresivo, a veces rompe la continuidad temporal o emocional, obligándonos a
sentir la misma desorientación que sufren sus protagonistas, atrapadas en el
ojo del huracán de la fama y la presión creativa.
Visualmente es
impecable, pero se siente
sobrecargada de metáforas, pretenciosa y por momentos parece una obra de teatro
escrita para dos personajes.
Los números musicales constituyen uno de
los aspectos destacados de la película y tienen gran factura, aunque las
referencias religiosas puedan parecer desmedidas en una historia que no termina
de cerrar y a la que le parecen sobrar muchos minutos.
Una producción interesante,
pero para ver con reservas. No es para todos los públicos.







