(Rain of fire/The chosen, Alberto De Martino, Ita, Uk, 1977)
La película es un intento de mezclar el horror satánico de
The Omen con el cine de catástrofes y un poco de paranoia nuclear. El
resultado es una cinta que camina entre la seriedad absoluta y un collage de influencias.
Es un ejemplo perfecto de lo que sucedía cuando la industria del cine europeo
intentaba subirse al tren de un éxito de Hollywood con un presupuesto más
ajustado y no mucho más.
Robert Caine (Kirk Douglas), un poderoso
ejecutivo industrial, planea construir una gigantesca planta de energía nuclear
en el Medio Oriente. Lo que él ve como el futuro de la humanidad, otros lo ven
como el cumplimiento de la profecía bíblica: la "bestia de siete
cabezas" (que aquí son, literalmente, los siete reactores de la planta).
Para colmo, su hijo Angel parece estar demasiado entusiasmado con el proyecto y
empieza a deshacerse de cualquiera que se oponga a los planes de su padre.
El problema es
que por momentos la historia se siente como un panfleto antinuclear disfrazado
de cine de terror, sin muchas sorpresas y mucho de rutina.
Sin dudas lo mejor es la presencia de Kirk Douglas que pone todo en esta producción de serie B. Se toma la película tan en serio que su intensidad casi compensa las carencias del guion.
Para destacar la
música de Ennio
Morricone y la escena del sueño de Kirk Douglas en la playa con la planta nuclear de
fondo, muy surrealista y una rareza que parece salida de otro film.
Holocausto
es simplemente una
película para ver un domingo por la tarde, o seguidores del cine de terror
setentero.



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